LoveStoryܤ
Alba Anderson, una chica de 15 años criada toda su vida en un pequeño pueblo de Argentina junto a su hermanos mayores, Andrés y Mariana y sus padres, Emanuel y Aylín. Todo cambia cuando ve a su hermano morir, y después de 2 años de la muerte de su hermano la pesadilla continuó con la muerte de su madre. Tuvo una dura adolescencia pero junto a su padre y a su hermana están logrando superar lo qué tuvieron que pasar.
martes, 15 de mayo de 2012
Capítulo 6: Las nubes grises también forman parte del paisaje.
Terminé de tomar mates con Denis y salí al jardín a tomar un poco de aire fresco y a seguir con el mate. Me senté en la hamaca paraguaya que había en el jardín y comenzé a observar el cielo, parecía que volvería de nuevo a llover. El cielo tenía ganas de llover, las nubes grises casi negras se acumulaban y se mezclaban con los rayos del sol que se estaba por alejar del cielo. Escucho una voz masculina que venía del jardín de los vecinos. Enseguida miré.
-Lloverá, ¿vos que decís?
-Tiene ganas de llover. Pero si llueve va a llover poco -miré el cielo-
-Puede ser
-¿Quiere un mate? -le pregunté-
-¿Un mate? -confundido-
-Si. Lo tomamos en mi país, en Argentina
-Lo tendría que provar -sonrió-
-Por supuesto -me acerqué a él-
Sevé un mate y se lo dí a George. Tomó un poco y lo saboreó.
-Es muy rico. Tendrás que enseñarme a prepararlo
-Claro George. Ahora voy y te enseño -sonreí-
-Bueno -contestó-
Entré adentro de la casa. Denis estaba en la cocina y mi hermana en la sala con una de sus amigas, Kelly.
-Hola Kelly -sonreí-
-Hola Alba -me sonrió-
-Mariana. Estaré en la casa de los vecinos, cualquier cosa anda a buscar ahí -saliendo-
-Espera Alba. Vení
-¿Qué Mariana? -contesté-
-Espera Kelly, ya vengo
Mariana me llevó hasta un lugar de la sala qué Kelly no pueda escucharnos.
-Pedile las entradas a Justin Bieber. Por favor
-Vení conmigo y se las pedís vos -contesté-
-Bueno, pero vamos con Kelly
-Como sea. Pero voy ahora yo
-Iremos con vos. Vamos Kelly. Conoceremos a Justin Bieber -contenta-
-¿Justin Bieber? -gritándo-
-Si, no es genial -sonrió-
-¿Genial?, es super genial -sonrió Kelly-
-Bueno, como sea. Vamos -contesté-
Salimos de la casa hacia la casa de George. Toqué el timbre de la puerta y me atendió Margaret.
-Hola cariño. La próxima solo entra no toques timbre. Confiamos en vos -sonrió Margaret-
-Claro Margaret. Tía Margaret -sonreí-
Margaret y George eran como mis tíos. Hacía poco que los había conocido pero me habían caído muy bien y además eran buenísimos conmigo.
-Tía, vine con ellas, mi hermana y su amiga. Ella quieren conocer a su ñieto -sonreí-
-Claro. Lo llamaré
-Esperen acá cholulas. Si me necesitan estaré en la cocina con George -reí-
-Claro. Las cholulas esperarán aca -rió Mariana-
Salí de la sala dejándo a Mariana y a Kelly en la sala mientras esperaban al ñieto de George y Margaret. Entré a la cocina y en ella estaba George.
-Hola tío George -sonreí-
-¿Tío George? -rió-
-Si. Margaret es la tía Margaret, entonces vos serás el tío George -entre risas-
-Bueno. Entonces sobrina, ¿me enseñarás a preparar el mate? -sonrió-
-Claro tío -reí-
Le enseñé al tío George a preparar el mate. Cuando terminamos de prepararlo comenzamos a tomar. También le convidamos uno a la tía Margaret. A ella también le gustó. El reloj de pared de la cocina dió las 9:23 p.m.
-Tía, ¿Mariana y Kelly? -pregunté-
-En la sala con Justin
-Me iré. Tengo qué cenar e irme a dormir. Mañana si me levanto temprano vengo a sebarles unos mates -sonreí-
-Claro cariño. Siempre seras bienvenida -sonrió Margaret-
-Gracias. Hasta mañana -los saludé-
-Adios cariño -saludaron Margaret y George-
Salí de la cocina y me dirijí hacia la sala. En ella estaba mi hermana, Kelly y Justin hablando.
-Mariana, me voy a casa, ¿qué van a hacer ustedes? -pregunté-
-Nos vamos con vos Alba -contestó Mariana-
-Bueno. Apuren qué ya me voy
-Ya vamos -contestó Mariana-
Mi hermana y Kelly se acercaron a mi para irnos. No ví que llevara nada en su mano.
-¿Las entradas? -pregunté-
-Nos da verguenza pedirselas -contestó Kelly-
-¿Vinieron a pedirles las entradas y no se las pidieron?
-Eso creo -contestó Mariana-
Enseguida me dí vuelta, antes de qué Justin no subiera las escaleras.
-Hey, estas dos cholulas quieren las entradas qué me ofreciste hoy a la mañana pero no se aníman a pedirtelas -repliqué-
-No son cholulas. Son beliebers -contestó-
-Disculpa super estrella por llamar a tus beliebers cholulas -sarcásmo-
-Chicas, las hubiecen pedido -les sonrió ignorándome-
-Me voy a casa Mariana. Si te vas a quedar no vuelvas tarde
-No. Ahora voy Alba
-Claro. Adios Kelly -sonreí-
-Adios Alba
Salí de aquella casa pensando. Yo sabía que todas las super estrellas como Justin Bieber son egocéntricos, creídos e idiotas. No lo soporto. En fín. Llegué a casa y Denis estaba en la cocina. Fui hasta la cocina y estaba terminando de preparar la cena.
-Hola Denis, ¿papá?
-Recién acaba de llegar. Está tomando una ducha -respondió-
-Claro. ¿Ya vamos a cenar?
-Si. Ya termino la cena -contestó-
-Entonces iré a buscar a Mariana a lo de los vecinos
-Bueno. Te preparé el postre, ¿te acordas? -sonrió-
-Ah claro. El volcán de chocolate con helado
-Exacto
-Buenísimo. Ahora vuelvo -sonreí-
Salí de la cocina, luego de la casa y fui hasta lo de los vecinos. No iba a entrar como Margaret me había dicho ya que en la sala estaba Justin. No tenía ganas de aguantar alguna palabra incoherente, y menos qué venga de el así que toqué el timbre. Para mi suerte me atendió Justin -sarcásmo-.
-Mariana. Ya vamos a cenar -ignorándolo-
-Claro Alba. Igual ya estabamos por irnos
-Bueno. Entonces vamos
-Si Alba -rezongó-
-Kelly, ¿te tenemos qué llevar hasta tu casa? -sonreí-
-Si. Papá no está en casa y mamá no se anima a manejar
Iba a decir algo pero el idiota de Justin me interrumpe aproposito.
-Yo te llevo Kelly
-Como sea. Vamos Mariana. Adios Kelly -sonreí-
-Adios -saludó Kelly-
Salimos de la casa con Mariana y volvimos a la nuestra. Justin quiso llevar a Kelly a su caso para hacermelo aproposito. Pero no lo logró, en realidad me hizo un favor. Papá estaba sentado en la sala cenando.
-Ya llegamos -sonreí-
-Bueno. Vengan a cenar
Nos sentamos en la mesa. Papá se sentaba en la punta de la mesa y nosotras a los costados. Terminamos de cenar y Denis me trajo el volcán de chocolate con helado qué me había prometido preparármelo para la noche.
-¿No hiciste otro para mi Denis? -preguntó Mariana-
-Si. Hice tres, uno para cada uno -contestó-
Denis fue a la cocina y volvió con dos volcánes de chocolate con helado más. Terminé de comer el volcán.
-Me iré a dormir. Mañana por la mañana iré a lo de los vecinos -levantándome de la mesa-
-Claro. Hasta mañana Alba -contestó papá-
-Qué descansen -subiéndo las escaleras-
Subí las escaleras hasta mi habitación. Me puse mi pijama. Cuando terminé de ponerme mi pijama comenzó a llover. La ventana de mi habitación estaba abierta. Asomé mi cabeza através de ella y sentí como la brisa fría chocaba con mi rostro. Observaba como el cielo se aclaraba cuándo refucilaba y se marcaba el contorno y la silueta de los árboles de la calle. La lluvia seguía callendo. Hasta que quedé profundamente dormida.
domingo, 15 de abril de 2012
Capítulo 5
Recordé que con Mariana antes de venir habíamos estado mirando el programa de chismes de Sally Jensen, y ahí recordé. Era el chico qué tanto le gustaba a mi hermana. El qué su novia había terminado con él.
-Vos sos..
Me interrumpió.
-Si te callas te regalo dos entradas en primera fila para verme en concierto -tapó mi boca con su mano-
-No quiero ir a tu aburrido concierto -saqué su mano de mi boca-
-¿No te gusta mi música? -preguntó-
-Nunca la escuché. Ni me gustaría hacerlo
-Que grosera -contestó-
-No soy grosera. Vamos Tyler -agarré a Tyler-
-Es mi perro. No te lo podés llevar
-Por última vez. No es tu perro
-Vamos a ver si no es mi perro -desafiante-
Caminamos hasta la casa de George y Margaret. Quedaba a una cuadra de donde estabamos. Al llegar el abrió la puerta y entré con Tyler por detras de él.
-Hola abuelos
-Hola Justin, ¿como has estado?
-Bien abuela -sonrió-
-Me alegro
-¿De quién es Tyler abuela?
-Es tuyo, ¿por qué? -contestó Margaret-
-Creo qué me debes unas disculpas -me miró-
-¿Disculpas por decirme grosera? -desafiante-
Simplemente no dijo nada. No sabía que contestarme. Me miró con cara de bronca.
-Estaré en mi habitación
-Bueno. Luego te llamo para almorzar
-¿Ella almorzará aca? -preguntó-
-Buena idea. ¿Te quedarás a comer Alba?
-No gracias Margaret. Otro día será. Además tengo que ir al colegio
-Claro. El fin de semana podrías quedarte -replicó Margaret-
-Con mucho gusto Margaret. Me iré a mi casa, tengo qué almorzar y después ir al colegio. Adios
-Adios cariño. Cuidate -me saludó Margaret-
-Adios Alba. Qué te valla bien -saludó George-
-Gracias -sonreí-
Salí de la casa de mis vecinos y me dirijí a mi casa. Cuando entré Mariana estaba sentada en el sillón de la sala mirándo una noticia sobre el egocéntrico de Justin Bieber. La noticia decía que se encontraba en la ciudad.
-Acabo de conocer a ese egocéntrico
-¿Conociste a Justin Bieber? -preguntó-
-Si. Es el ñieto de los vecinos -respondí-
-¿Enserio?
-Sí. De hecho me ofreció dos entradas para su aburrido concierto -le conté-
-¿Dos entradas para su concierto?
-Sí. En primera fila
-¿En donde estan las entradas? -preguntó sorpendida Mariana-
-No me las dió. Se las rechazé. No quiero ir a su concierto
-Alba. Me las hubieces traído para mi -rezongando-
-Anda vos y pediselas a el mismo. Está en la casa de los vecinos
-Pediselas vos por mi. No les tengo confianza a los vecinos y a el mucho menos
-Ni loca. Me llamó grosera -contesté-
-¿Fuiste grosera con él?
-Yo no fui grosera. El es un egocéntrico
-¿Qué le dijiste? -preguntó-
-Cuando me ofreció las entradas le dije que no quería ir a su aburrido concierto y qué no conocía su música y no me gustaría hacerlo -contesté-
-Fuiste grosera Alba -me miró-
-Como sea. No me interesa saber si fui o no grosera con él
Subí las escaleras hasta mi habitación. Tomé una ducha, me até un rodete alto y me puse mi uniforme. Bajé las escaleras y todos estaban por almorzar.
-Justo te iba a llamar para qué vengas a almorzar -replicó Mariana-
Me senté como siempre, en frente de mi hermana. Almorzamos pizza con anchoas, a pedido de Mariana. Terminé de almorzar, subí a mi habitación, tomé mi mochila y bajé a comer algo. Tenía ganas de comer algún postre.
-Denis. ¿Hay algún postre?
-Si. Hay budín de pan solamente. Si querés para la noche te preparo el postre qué quieras -respondió-
-Amo el budín de pan. Para la noche me preparas un volcan de chocolate con helado -sonreí-
-Claro Alba. Para la noche te lo preparo -sonrió-
Salí de la cocina hacia la sala. Mariana estaba sentada en el sillón mirando la tele.
-¿No te vas a cambiar? -pregunté-
-Si. Ya voy -concentrada-
-Bueno, pero apurate que papá debe estar por llegar Mariana
-No puedo creer como rechazaste esas dos entradas en primera fila para ver en vivo a Justin Bieber en su concierto en Atlanta. Y lo mejor de esas entradas, tienen paso a los camerinos para ver a Justin Bieber personalmente
-Ya te lo dije Mariana. Si querés las entradas anda vos a pedirselas, está en lo de los vecinos -contesté-
-No iré
-Como quieras. Pero cambiate rápido que papá debe estar por venir
-Bueno
Mi hermana se levantó del sillón y subió las escaleras. Mientras la esperaba me senté en el sillón precisamente a hacer nada. En esta casa yo siempre era la qué estaba lista a tiempo, papá y Mariana siempre quedaban para lo último, hacían todo a último momento. Odiaba eso de ellos. Papá llegó y mi hermana todavía seguía en su habitación. No sé que hacía, quizás fabricaba uniformes.
-Mariana -grité-
-Ya voy -rezongó-
Mi hermana bajó las escaleras hasta la sala. Tomé mi mochila qué estaba sobre el sillón de la sala y fuimos al auto. Papá comenzó a conducir. Llegamos al colegio, nos despedimos de papá y entramos al colegio. Recorrí las enormes galerías de aquel colegio hasta llegar a mi aula. Cuando entré miré hacia el banco donde nos sentabamos Scarlett y yo. Scarlett estaba sentada en el banco charlando con una chica. Al verla descubrí que era la chica de la qué Mariana hablaba. La qué iba a volver con Justin Bieber. Caminé atravezando toda el aula hasta llegar a nuestro banco.
-Hola Scarlett. Hola.. Jaitlin, ¿verdad?
-No, en realidad soy Caitlin -contestó-
-¿Enserio? Pensé que eras Jaitlin
-Jaitlin es la pareja Justin y Caitlin -sonrió-
-Ah claro. Por eso mi hermana decía, Jaitlin volverá ayer cuando dieron la noticia de qué Jelena había terminado con Justin
-En realidad Jelena es la pareja Justin y Selena. Selena es la que terminó con Justin
-Disculpame. No entiendo nada y tampoco me interesaría saber de la vida de ese egocéntrico -sonreí-
-¿Egocéntrico? -preguntó Scarlett-
-Si. Me llamó grosera
-Estás loquita Alba -rió-
-Gracias Scarlett. Yo también te quiero -sarcásmo-
El timbre sonó para entrar a clases. Era miércoles, las dos primeras horas teníamos clases de español. Scarlett me contó que Caitlin había vuelto de Canadá después de un año. Caitlin era como Lindsay, era amiga de Lindsay pero también era de Scarlett. Sus padres eran grandes empresarios, pero no era como Lindsay, ella se juntaba con cualquier chica del colegio. Sin importarle nada.
Así el día paso. El timbre de salida sonó, salimos todos como siempre hacia la galería del colegios, la directora nos despidió y todos salimos por la puerta principal del colegio. Papá nos esperaba afuera como todos los días, miré el cielo y nubes grises se acumulaban por todo el cielo azul. Subimos al auto con mi hermana, saludamos a papá y tomamos rumbo hacia nuestra casa. Al llegar a casa subí a mi habitación, me saqué mi uniforme y me coloqué un jean negro, una campera así (http://www.crazyinlove.es/images/ES-155ZP.jpg) y unas botas así (http://www.mercadolibre.com.ec/jm/img?s=MEC&f=6342338_1753.jpg&v=P). Bajé las escaleras hasta la cocina y preparé para tomar mate. No le pedí que me lo preparara Denis ya que el mate se tomaba solamente en Argentina, no creo qué en otro país se tome. Entré a la cocina y en ella estaba Denis.
-Hola Alba, ¿querés algo?
-Voy a preparar el mate -le respondí-
-¿Mate? -preguntó confundida-
-Si, mate. Se toma en mi país, en Argentina
-Nunca lo había escuchado
-Lo preparo y si querés te convido -repliqué-
-Bueno
Comenzé a preparar el mate y Denis me observaba.
-Bien, observa como lo preparo porqué cuando me levante a la mañana y no tenga ganas de prepararlo me lo tendrás que preparar -reí-
-Por eso te observo -rió-
Tomé la azucarera y la yerbera de la lacena, agarré el mate, le puse yerba y luego la bombilla.
-Denis, pone agua a calentar
-Claro
Denis puso agua en la paba eléctrica para qué se calentara. Mientras, terminé de preparar el mate. Le convidé uno a Denis.
-¿Y qué te parece? -sonreí-
-Me encanta. Quiero otro -respondió-
-Bueno. Tomo uno yo y te doy otro
-Claro
Nos pusimos a tomar mates con Denis. Mientras yo tomaba uno ella hacía lo suyo. Denis era como mi hermana mayor, era ya era como parte de nuestra familia. Había agarrado confianza muy rápido con nosotros al igual qué nosotros con ella.
martes, 10 de abril de 2012
Capítulo 4: Te extraño.
-Tomaré una corta ducha y nos vamos. Se me hizo tarde -dijo papá apurado-
-Claro, pero apurate papá ya son casi las 9
-Sí Mariana
Papá subió las escaleras apresurado. Tomó una ducha corta, a los 5 minutos ya estaba listo.
Salimos de la casa los tres hasta la casa de los vecinos. Papá tocó timbre y nos abrió el hombre qué nos había invitado a cenar.
-Hola. Ustedes son los nuevos vecinos, ¿verdad?
-Sí. Mi nombre es Emanuel y ellas son mis hijas, Mariana y Alba -se presentó papá-
-Un gusto Emanuel. Soy George. Con ella estuve hablando esta mañana, ¿verdad querida? -estrechó su mano-
-Así es señor -respondí-
George nos hizo entrar a su bonita casa. En la cocina había una señora de la edad de George. Al parecer estaba cocinando y sería su esposa.
-Margaret, los vecinos han llegado
La señora qué se encontraba en la cocina vino a donde estabamos nosotros. Estabamos en la sala.
-Hola. Yo soy Margaret, la esposa de George. Es un gusto -estrechó su mano-
-El gusto es nuestro. Mi nombre es Emanuel y ellas son mis hijas, Mariana y Alba -estrechándo su mano-
-Hola señoritas -nos saludó-
-Hola señora -saludamos con mi hermana-
-¿Y su esposa no ha venido? -preguntó Margaret-
-Mi esposa murió hace un mes
-Lo sentimos. No teníamos idea -contestó George-
-No se preocupe. Está bien -contestó papá-
Margaret terminó de preparar la cena. Mientras terminaba de prepararla George nos hizo sentar en la mesa de la sala. George le contaba a papá que esta mañana el perro de su ñieto se había pasado hasta nuestro jardín y ahí fue cuando nos invitó a cenar para conocernos. Cenamos ñoquis con salsa cuatro queso. La cena estaba muy rica, Margaret cocinaba muy rico. Terminamos de cenar y nos despedimos de George y Margaret.
-Gracias por la cena. En cuanto no tenga tanto trabajo los invitaremos a cenar a nuestra casa
-Está bien Emanuel. Cuando puedan, no hay apuro -contestó George-
-Alba. ¿Nos podías hacer un favor?
-Si claro, ¿qué favor?
-¿Mañana por la mañana podrías sacar a pasear a Tyler?. Si no podes o no querés no hay problema
-No hay problema señora, no tengo qué hacer nada y me encantan los animales -sonreí-
-Bueno. Mañana vení a la hora qué sea, nos levantamos todos los días a las 7 de la mañana -replicó George-
-Claro. A las 10 vengo
-Te esperaremos -sonrió Margaret-
Papá, Mariana y yo nos despedimos de los vecinos y volvimos a casa. Llegamos a casa, subimos las escaleras y cada uno se fue a su habitación. No tenía mucho sueño entones decidí mirar algunas fotos de cuando era chica y recuerdos de mi infancia. Encontré muchas fotos en las qué estaba con mi hermano Andrés. Lo recordaba como si se hubiera ido de nuestro lado ayer. Lo amaba, era tan bueno conmigo y con todos. No entiendo como lo alejaron de mi vida y mucho menos de esa manera. Mi hermano fue golpeado hasta morir. Saliamos del boliche juntos, siempre ibamos juntos. Unos idiotas drogados comenzaron a pegarle porqué si, no tenían nada que hacer y le pegaron hasta matarlo. No podía hacer nada, estaba desesperada. No recibía ayuda de nadie, estaba completamente sola. Recuerdo esa horrible noche, pedía ayuda a gritos pero a nadie le importaba, nadie quería ayudarme. Simplemente ignoraban mis gritos y mi llanto de desesperación. Fue la noche más horrible de mi vida. Había visto morir a mi hermano, había visto como esos idiotas me arruinaban la vida, como le ponían FIN a la inocencia de mi hermano. Nunca olvidaré esa noche, quedará en mi cabeza para siempre. Cada vez qué veo casos parecidos al caso de mi hermano mi corazón se para por un momento, siento qué mi corazón se detiene de tanto dolor. Y más me duele qué todavía no hallan encontrado a los idiotas qué le pusieron fin a la pobre inocencia de mi hermano. No se merecía morir, no se lo merecía. Él era un chico bueno, no tenía enemigos y mucho menos maldad. Nunca había tenido problema con ningún tipo de drogas. No fumaba, no tomaba y mucho menos se drogaba. Yo lo sabía muy bien. Saliamos juntos y estabamos todo el tiempo juntos cada vez qué salíamos.
Muchas lágrimas comenzaron a salir de mis ojos al recordar esa noche, esa horrible noche qué siempre recordaré. Ese hermano incansable qué siempre estuvo ahí. Para mi y para todos. Lo recuerdo, todavía con su sonrísa. La sonrísa que siempre llevaba en su rostro a pesar de todo. Daría mi vida por tenerlo acá conmigo de vuelta, o simplemente estar unos minutos con él y decirle lo mucho qué lo quiero y lo mucho qué me hace falta.
Terminé de mirar las fotos, me pusé mi pijama y me acosté a dormir con lágrimas en los ojos.
Al otro día desperté por el despertador a las 9 de la mañana. Recordé que a las 10 tenía que ir a la casa de los vecinos para ir a pasear a Tyler. Me levanté, cepillé mi cabello y me até una cola alta. Me coloqué una bermuda pescador, una camisa y unas sandalias. Bajé las escaleras y me dirijí hasta la cocina. En ella se encontraba Denis.
-Buen día. ¿Querés tomar algo? -sonrió-
-Buen día Denis. Un café, por favor -sonreí-
-Claro. Ya te lo preparo
-¿Mi hermana?
-Durmiendo calculo -respondió-
-Cierto. Son las 9 de la mañana. Ella nunca despierta temprano salvo qué tenga que hacer algo del colegio
-Aca está tu café
-Gracias Denis -agarrándo la taza-
-De nada Alba
Salí de la cocina y me senté en el sillón de la sala a tomar mi café y a mirar un poco de tele. Estaba el programa de chismes de Sally Jensen. Mi hermana bajó las escaleras y se sentó a mi lado a mirar tele conmigo.
-¿Sally Jensen? -me preguntó-
-Si
-Deja el programa qué le voy a pedir a Denis qué me prepare un café
-Bueno -contesté-
Mariana se levantó del sillón y se dirijió a la cocina. Yo seguía mirando la tele mientras tomaba mi café. Comenzaron a dar una noticia sobre el cantante qué mi hermana estaba obsesionada por él. No recordaba su nombre. Hasta qué Sally lo dijo. Justin Bieber era su nombre. Mi hermana llega al sillón y ve lo qué estaban pasando.
-¿Por qué no me avisas?
-No sé -le respondí-
-La próxima vez que esten pasando algo sobre Justin Bieber me avisas
-Claro -desganada-
Comenzaron a dar la noticia. Se trata sobre su novia Selena Gomez y él. La noticia decía que Selena Gomez había terminado con Justin Bieber.
-Yo lo sabía, esto no iba a durar por mucho tiempo. Jaitlin volverá -replicó Mariana-
-¿Jaitlin? -pregunté-
-Sí. Jaitlin. Caitlin Beadles y Justin Bieber
Terminé de tomar mi café, dejé la taza en la cocina para qué Denis la lavara y les avisé que me iría a pasear al perro de los vecinos.
-Me voy a pasear a Tyler
-¿Quién es Tyler? -preguntó Mariana-
-El perro de los vecinos. Anoche me pidieron si podía sacarlo a pasear
-Bueno. Adios -contestó Mariana-
-Adios
Salí de casa hacia la casa de los vecinos. Era una mañana templada de otoño. El sol brillaba como una mañana de primavera. Las hojas amarillas caían de los árboles. Llegué a la casa de los vecinos, toqué el timbre de la puerta y abrió Margaret.
-Buen día señora -sonreí-
-Buen día Alba. Por favor, ¿me podrías llamar por mi nombre? -sonrió-
-Por supuesto Margaret. ¿Está mejor?
-Está perfecto -sonrió-
Margaret me hizo pasar a la casa. En la sala estaba sentado George en el sillón mientras miraba tele.
-Buen día señor -sonreí-
-Buen día señorita. ¿Podrías llamarme George?. No me gusta qué me llamen señor -sonrió-
-Claro George. ¿Y Tyler?
-En el jardín -respondió Margaret-
-Iré a buscarlo y lo llevaré a pasear
-Claro -sonrió Margaret-
Me dirijí hacia el jardín de la casa a buscar a Tyler. Salí por la puerta trasera y lo llamé.
-Tyler
Tyler vino hasta donde estaba y comenzó a saltarme. Lo agarré y lo llevé hacia adentro.
-¿Cuál es la correa de Tyler? -pregunté-
-Hace caso. Anda siempre sin correa. Solo llamalo y el te hará caso -respondió George-
-Claro. ¿Está seguro? -desconfié-
-Por supuesto. Siempre lo sacaba a pasear
-Bueno. Está bien
Salí de la casa de George y Margaret a pasear a su perro Tyler. Era una mañana perfecta de otoño, la brisa templada chocaba con mi rostro. A una cuadra había un hermoso parque. Me senté en un banco y comenzé a observar como las hojas amarillas, naranjas y algunas rojas caían de los árboles que tenía aquel hermoso parque. Miré hacia adelante y un chico llamó a Tyler. Me levanté del banco y me acerqué a él.
-Hey, ¿qué haces con el perro? -un poco enojada-
-Él es mi perro
-No es tu perro. Es el perro del ñieto de George y Margaret
-¿De donde conoces a mis abuelos? Yo soy su ñieto
-Y pensas qué te voy a creer. Dame a Tyler
-¿Quién sos vos?
-¿Te importa? -le respondí-
-No. No me importa -respondió-
Le veía cara de conocida a ese chico. Era el ñieto de George y Margaret según el. No podía verlo conocido si no conocía a su ñieto.
Capítulo 3: Perderlos de nuevo.
-Hola mamá. Ella es Alba, una amiga del colegio
-Hola Alba. Qué bonito nombre -sonrió-
-Hola señora. Muchas gracias
-Sos muy parecida a una señora que conocí hace unos días. ¿Como se llama tu mamá?
-Se llamaba Aylín. No creo qué la conosca. Ella murió hace un mes -agaché la cabeza-
-No lo sabía. Lo siento mucho Alba
-Está bien. No se preocupe
-Mamá vamos a dar una vuelta, cualquier cosa llamame
-Bueno. Cuidense
-Claro mamá. Adios
-Adios señora
Salimos de la casa de Scarlett caminando hacia algún lugar. Nunca había recorrido ninguna calle de Atlanta caminando. Solo en auto. Mi papá nos cuidaba muchísimo. El decía que Mariana era el calco de mi hermano Andrés pero en mujer. Y yo era el calco de mi mamá. No quería perdelos de nuevo y quedarse solo en el mundo. Nos cuidaba y no quería que nada malo nos pasara. Nos atrazabamos unos minutos y enseguida se preocupaba. Su mente la tenía ocupada en su trabajo, pero aún más en nosotras. No le gustaba qué hable con extraños. Cada vez que iba a salir me lo repetía, "No hables con extraños". El sabía que yo era sociable y me gustaba hablar con cualquier persona qué se cruzaba en mi camino.
Caminamos un buen rato por las amplias calles que tenía la ciudad de Atlanta.
-Es una ciudad hermosa. Es la primera vez que camino en ella
-Es realmente hermosa. ¿La primera vez?
-Desde que llegué mi papá nos llevó a todos lados en auto -respondí-
-Entonces tendremos qué hacer esto más seguido, ¿no crees? -sonrió-
-Por supuesto -sonreí-
Scarlett se había convertido en mi mejor amiga. Mientras caminabamos ella me contaba sobre su vida.
-Mi papá es empleado en una empresa de semillas. Mi mamá es ama de casa
Noté la humildad y la sencilles de aquella familia.
-Scarlett, tenemos qué volver. Me tengo qué ir a casa
-Está bien. El fin de semana nos recorremos todo Atlanta -rió-
-Por supuesto Scarlett -reí-
Tomamos rumbo de vuelta hacia la casa de Scarlett. Llegamos a su casa y Scarlett le pidió a su papá que me llevara hasta mi casa.
-Vivo en la calle Piedmont 114. A una cuadra de la universidad si no se ubica -le indiqué-
Scarlett y su papá me dejaron en casa. Le había dicho a papá que llegaría temprano.
-Gracias por traerme señor. Gracias Scarlett. Nos vemos en el colegio mañana
-De nada. Adios -contestó su papá-
-De nada Alba. Adios -contestó Scarlett-
Scarlett y su papá se fueron. Entré a casa y en el living-comedor estaba Mariana con dos chicas y divisé a Denis qué se encontraba en la cocina.
-Hola Alba. Ellas son unas amigas del colegio. Micol y Kelly
-Hola Mariana. Hola chicas, es un gusto
-Igualmente -contestó Micol-
-Encantada -contestó Kelly-
-Alba, papá llega dentro de una hora
-Bueno. Iré a prepararme
-Está bien. Yo me quedaré media hora con las chicas e iré a prepararme
Subí las escaleras hasta mi habitación. Me quedaba una hora libre para hacer lo qué quiera. Desde que había llegado a Atlanta no había tocado muy computadora. Tomé mi notebook y me senté en mi cama. Entré en mi twitter para ver si había alguna novedad en mi pueblo. Siempre había algun chusmerío, era típico "Pueblo chico. Infierno grande". Como lo imaginé, había chusmerío. Estaba aburrida y comenzé a mirar las fotos que tenía guardadas en mi computadora. Tenía muchas de cuando era más chica, otras de cuando era una bebé y otras más. Mirando y mirando encontré cuatro fotos, en una estaba con mi hermana Mariana. Nos habíamos sacado esa foto cuando veníamos en viaje hacia Atlanta. Tenía otra con papá en las vacaciones pasadas. También tenía una con mi mamá, antes de qué falleciera. Y como no guardar una foto con él, mi hermano Andrés antes de qué falleciera. A las cuatro fotos decidí publicarlas en mi twitter. A la foto qué estaba con Mariana le agregué en comentario "Hey soul sister!" (Hey hermana del alma). En la qué estaba con mamá le agregué "Best of my life is you" (Lo mejor de mi vida eres tu). En la qué estaba con mi hermano le agregué "I miss you" (Te extraño) y en la qué estaba con mi papá le agregué "As you no two" (Como tu no existen dos). Publiqué las fotos y los comentarios, apagué mi notebook y tomé una ducha. Al salir me puse un jean gastado, una remera así (http://www.vivemoda.com.ar/data/productos/remera-love-2140-1-G.jpg) y unas chatitas así (http://a1.zassets.com/images/z/1/5/3/1530253-p-2x.jpg). Salí de mi habitación y bajé las escaleras hasta la sala. Las amigas de Mariana no estaban en la sala y ella tampoco. Denis se encontraba en la cocina.
-Denis, ¿Mariana?
-En su habitación
-¿Sus amigas se fueron?
-Sí. Tu papá está por llegar
-Bueno. Gracias
Subí las escaleras y me dirijí a la habitación de Mariana. Su puerta se encontraba abierta. En su habitación no había nadie. Supuse que estaría tomando una ducha.
-Mariana, papá está por llegar
-Ya termino de bañarme -gritó desde el baño-
Salí de su habitación y bajé las escaleras hasta la sala. Me senté en el sillón a esperar que papá llegue y Mariana se terminara de bañar.
-Me iré a dormir. Si quieren algo cuando vuelvan llamenme, ¿si?
-Claro Denis. Igual, no vamos a querer nada
-Hasta mañana
-Qué descanses Denis
Mi hermana bajó de su habitación y se sentó junto a mi en la sala.
-¿Papá todavía no llegó?
Iba a responderle pero me interrumpió una voz masculina que venía de la puerta principal de casa.
viernes, 30 de marzo de 2012
Capítulo 2: Puerto seguro.
Al otro día desperté a las 10 de la mañana. Me levanté de mi cama, corrí las cortinas de la ventana de mi habitación y sentí unos débiles rayos de sol qué pegaban sobre mi rostro. En ese instante recordé la frase que me decía mamá cuando era más chica, "Después de todas las tormentas sale el sol" y así era, después de todas las tormentas el sol se asomaba, completamente o débil, pero siempre se asomaba. Después de quedarme unos minutos observando el cielo me cambié y me dirijí a la cocina en busca de algo para desayunar. Al bajar las escaleras se encontraba Mariana hablando con la nueva mucama en el living-comedor.
-Hola. Soy Alba
-Hola Alba. Yo seré su mucama, mi nombre es Denis -estrechó su mano-
-Encantada -estreché mi mano-
-¿Querés algo de desayunar?
-Sí. ¿Me podés hacer un café?
-Claro. Para eso estoy -sonrió-
Denis se fue a la cocina a preparar mi café. Mariana y yo nos quedamos en el living-comedor.
-Buen día Mariana, ¿como amaneciste?
-Buen día Alba. Muy bien, ¿y vos?
-Muy bien. Es muy simpática la nueva mucama, ¿verdad?
-Sí -respondió-
Denis trajo mi café y salí al jardín de la casa. Era una hermosa mañana de otoño. Me senté en la hamaca paraguaya qué se encontraba en el jardín. Observaba cada cosa que tenía el jardín. Era pequeño, pero tenía muchas cosas lindas. Observé el jardín de los vecinos, era mucho más grande qué el de nosotros. Tomando sorvos del café mientras observaba todo. Sentí que algo suave acariciaba mis piernas. Miré hacia abajo y un perro con su suave pelaje pasaba sobre mis piernas acariciándolas. Escuché una voz masculina venir desde el jardín de los vecinos. Levanté la cabeza y había un hombre de unos 58 años apoyado en el halambre qué separaba los dos jardines.
-Disculpa. Es Tyler, el perro de mi ñieto. No sé como se paso
-No hay problema. Es muy lindo -acariciándolo-
-¿Son nuevos en la ciudad?
-Sí. Llegamos ayer
-A mi esposa y a mi nos gustaría conocer a tu familia. Pueden venir a cenar esta noche
-A mi papá le gustaría. Gracias -sonreí-
-Los esperamos. ¿Cuántos son?
-Tres. Mi papá, mi hermana y yo
-Perfecto. Nos veremos a la noche. Adios
-Claro. Adios
El hombre se llevó a su perro adentro. Terminé de tomar mi café y entré a la casa a dejar la taza en la cocina. Cuando entré en la cocina estaba Mariana terminando de desayunar y Denis limpiando la cocina.
-¿Qué quieren almorzar?
-No sé. ¿Qué tenés ganas de almorzar Alba?
-Tenía ganas de almorzar tallarines, ¿podría ser?
-Sí. Como no -sonrió-
Dejé la taza sobre la cocina y subí las escaleras hasta mi habitación. Tomé una ducha, me puse directamente mi uniforme y me hice una trenza de lado. Me quedé en mi habitación haciendo nada. La puerta de mi habitación se encontraba abierta. Mariana pasó por el pasillo y escuché que me habló.
-A almorzar
-Ya voy -contesté-
Bajé las escaleras hasta el living-comedor. Me senté en la mesa y el amuerzo estaba preparado. Como siempre almorzamos solas. Invitamos a Denis a qué almuerze con nosotras. Denis ahora era como parte de la familia. Denis era una mujer de 30 años, soltera y sin hijos. Terminamos de almorzar, Denis juntó las cosas de la mesa y nosotras fuimos a nuestras habitaciones a preparárnos para ir al colegio. Yo tenía mi uniforme puesto, Mariana se lo tenía que poner. Tomé mi mochila y bajé las escaleras a esperar a Mariana en la sala. Mi hermana bajó las escaleras hasta la sala.
-¿Lista?
-Lista -respondió-
Mi papá llegó. Nos saludo. Subimos al auto y tomamos rumbo hacia el colegio. Miraba por la ventanilla del auto el cielo. Estaba despejado y tornaba un color celeste turqueza, muy lindo. En el cielo no había ni una sola nube. Era extraño. En donde yo vivía antes si la noche anterior había llovido toda la noche hoy amanecía con el cielo gris y la tarde repleta de nubes grises. Llegamos al colegio, nos bajamos del auto y nos despedimos de papá.
-A las 5 pasá por nosotras papá
-Si. A las 5 paso Mariana
-¿No te vas a olvidar?
-No Mariana. No me olvidaré -respondió-
Papá se fue y nosotras entramos al colegio. Me dirijí hacia mi aula. Donde había estado el día de ayer. Cuando entré Scarlett estaba en el mismo lugar que estaba sentada ayer. Me dirijí hasta el banco donde estaba Scarlett y me senté junto a ella. Comenzamos a hablar y una voz femenina nos interrumpe la charla.
-¿Nueva alumna?
-Sí. Soy Alba
-Este colegio es para hijos de grandes empresarios, abogados. No es para hijos de empleados
-Bueno. Entonces estoy bien en este colegio. Mi papá es abogado
-Soy Lindsay. Mi papá tiene la mitad de los hoteles en todo Atlanta. Él es empresario y mi mamá es abogada
-¿Y qué con eso?
-Soy muy popular en este colegio. Todas las chicas se quieren juntar conmigo
-Ya qué sos hija de un abogado, ¿te gustaría formar parte de nuestro grupo?
-No, gracias. Con Scarlett estoy bien -sonreí-
Lindsay nos respondió nada. Dió media vuelta y fue a su banco.
-Gracias
-¿Por qué?
-Pensé que ibas a hacer como Molly -respondió-
-¿Molly?
-Sí. Molly es una de las chicas que está en el grupo de Lindsay. Sus padres son grandes empresarios. Llegó a la ciudad el año pasado, la profesora la sentó conmigo y cuando Lindsay se enteró que Molly era hija de grandes empresarios la agregó en su grupo y Molly dejó de hablarme
El timbre para entrar a clases sonó. Todos entramos cada uno a su aula. Todos nos sentamos y entró una profesora de cabello rubio.
-Hay una nueva alumna, ¿verdad?. ¿Como es tu nombre?
-Alba
-Alba. Lindo nombre
-Gracias
-Bueno. Yo seré tu profesora de geografía. Soy Stephanie
La clase de geografía comenzó. Me gustaba geografía y con esa profesora hacíamos muy poco.
-¿Después del colegio querés venir a mi casa?. Está a 5 cuadras de acá -preguntó Scarlett-
-Claro. Iré -le contesté-
El timbre de salida sonó, todos salimos del aula y nos dirijimos a la galería. La directora nos despidió y salimos por la puerta principal del colegio. A la salida del colegio papá nos esperaba afuera. Me acerqué junto a Mariana y a Scarlett al auto de papá.
-Papá. Ella es Scarlett, es mi amiga. Scarlett, el es mi papá y ella es mi hermana, Mariana
-Un gusto señor. Un gusto Mariana
-Igualmente -contestaron mi papá y Mariana-
-Por cierto papá. Olvidé decirte que los vecinos nos invitaron a cenar esta noche
-Bueno. Iremos
-Vayan ustedes con Mariana a casa, yo voy más tarde, voy a la casa de Scarlett
-Cuando quieras volver a casa. Llamame
-No sé haga problema señor. Mi papá tiene auto, la llevaremos de vuelta nosotros
-Bueno. Pero no vuelvas tarde Alba si tenemos qué ir a cenar con los vecinos
-No. No te hagas problema papá, llegaré temprano
-Bueno. Adios
Papá y mi hermana salieron en el auto. Scarlett y yo salimos caminando hacia su casa. Ella había asegurado que su casa se encontraba a 5 cuadras del colegio. Hicimos cinco cuadras y llegamos a una humilde casa. Era una casa de barrio. De esas casas que hay muchas iguales. Scarlett entró a su casa y yo por detrás de ella. Una mujer estaba en la pequeña cocina de la casa. Noté que ella era su mamá.
jueves, 29 de marzo de 2012
Capítulo 1: Un nuevo comienzo.
Era una tarde fría de otoño, desde mi ventana observaba las hojas caer lentamente de los árboles. Estaba sumida en mis pensamientos cuando escucho desde mi puerta a mi hermana llamarme.
-Alba tenemos que ir al colegio. Cambiate rápido que dentro de 10 minutos papá nos pasa a buscar y nos vamos
Cuando escuché a Mariana decir eso recordé que hoy sería nuestro primer día de clases. Volví a la realidad y me puse mi uniforme. No estaba acostumbrada a esta nueva vida, venía de un pequeño pueblo de Argentina, era un pueblo con tranquilidad y buena gente, una ciudad nunca es tranquila y la buena gente es poca. Mi papá había decidido empezar nuestras vidas de zero, y lo mejor era no vivir más en ese pueblo, nos traería malos recuerdos. Con tan solo 15 años de edad había pasado por muchas cosas. Mi mamá había muerto en un accidente automovilístico hacía exactamente un mes. Había visto a mi hermano mayor morir hacía dos años. Esos recuerdos dejaron manchas en mi corazón, había sufrido demasiado. Necesitaba esto, un nuevo comienzo en mi vida.
Bajé las escaleras de esa enorme casa que había comprado mi papá. Mi papá era uno de esos abogados aficcionados al trabajo. Pero el quería lo mejor para nosotras. Ví a mi hermana en la sala con sus cosas. Lista para empezar su primer día de clases en Atlanta.
-¿Ya estás lista?, papá debe estar por llegar
-Sí. Estoy lista -le respondí-
Mi papá llegó, subimos al auto y tomamos rumbo hacia el colegio. Mientras recorríamos las calles de Atlanta observaba por la ventanilla del auto cada detalle de cada cosa que veía a primera vista. Mariana estaba nerviosa esperando con ansias llegar a ese lugar donde no quería llegar nunca. Solo quería seguir viajando viendo cada cosa que se cruzaba delante mis ojos.
-Llegamos. Este es su colegio
-Adios papá. Tenés que volver por nosotras a las 5, ¿recordas?
-Sí Mariana. No lo olvidaré
Bajamos del auto y entramos por la puerta principal de ese colegio. Tenía un patio muy hermoso, las galerías eran enormes y estaba repleta de gente acumulada por todos lados. Con mi hermana nos dirijimos hacia la dirección del colegio. Mariana golpeó una puerta que llevaba una placa que decía "Dirección", desde adentro se escuchó una voz femenina.
-Adelante
Mariana tomó la manija de la puerta y la abrió. Al entrar había una señora de unos 47 años de edad sentada en un gran escritorio que se encontraba repleto de papeles. La señora se levantó de su asiento y se presentó.
-Mariana y Alba, ¿verdad?
-Sí señora. Así es -respondió Mariana-
-Soy la directora del colegio, Anna Marie
Ella estrechó su mano suave y llena de anillos de todo tipo y Mariana se la tomó. Luego hizo lo mismo conmigo.
-Llamaré a las preceptoras para que las presente en la clase. Esperen un momento
La directora salió de la sala. Mariana y yo nos quedamos sentadas observando todo lo que había en nuestro alrededor. Volvió con dos señoras de unos 40 años de edad.
-Mariana y Alba, ellas son las preceptoras, Adrianne y Bethania
Salimos de la dirección junto con las preceptoras. Bethania se fue con Mariana y yo me fui con Adrianne a mi nueva aula. Entré detras de Adrianne y ella me presentó a la profesora y a los alumnos.
-Ella es Alba. Su nueva compañera
Adrianne salió del aula y me dejó con mis nuevos compañeros y la profesora.
-Alba. Yo seré tu profesora de Historia. Te podés sentar ahí con Scarlett
-Gracias -respondí-
Me dirigí caminando entre los bancos hasta donde me había indicado mi profesora. Todos me miraban y eso me incomodaba mucho. Me senté junto a una chica pelirroja.
-Hola. Soy Scarlett, ¿nueva en la ciudad?
-Soy Alba. Sí, soy nueva
-¿De donde venís?
-Argentina. Un pequeño pueblo de Argentina
-¿Qué te parece la ciudad de Atlanta?
-Es una ciudad muy hermosa
-En realidad lo es
La clase comenzó. Scarlett me había caído muy bien. De hecho a las dos no nos gustaba Historia, eran muy aburridas las clases. Scarlett ponía atención en clases yo no podía concentrarme.
El timbre del primer recreo sonó. Todos salieron, el patio y la galería estaba lleno de alumnos. Scarlett y yo nos sentamos en un banco del patio del colegio. Me animé a preguntarle.
-¿Tenés amigas?
-No. Las chicas de mi clase son todas ricas y no aceptan a chicas normales en su grupo -me respondió-
-Eso es una tontería. No lo tolero
-La mayoría de los alumnos de este colegio vienen de familias ricas
-Con razón es tan caro
-Sí. Mis papás quieren lo mejor para mi por eso me enviaron a este colegio. Soy hija única además. ¿Vos tenés hermanos?
-Sí. Tengo dos hermanos. Una hermana un año mayor que yo y un hermano que murió hace dos años -miré el suelo-
-Lo siento mucho
-No. Está bien
El viento comenzaba a soplar fuerte y cada vez más fuerte. El timbre para volver a clases sonó. Entramos al aula y comenzó a llover. No podía poner atención en clases y comenzé a observer como la lluvia se deslizaba sobre los vidrios de las enormes ventanas que tenía aquella aula. Se hicieron las 5 de la tarde y el timbre sonó. Salimos por la puerta del aula y nos dirijimos a la galería principal del colegio. La directora nos despidió y todos salimos por la puerta principal del colegio. Algunos salían corriendo por la lluvia. A Scarlett la esperaba su papá en su auto. A Mariana y a mi nos esperaba papá afuera. Subimos al auto y tomamos rumbo hacia la casa. En el viaje la lluvia aumentaba cada vez más, llovía a diluvios, el cielo tornaba un color gris profundo. Las columnas de la luz de las calles se habían encendido. Llegamos a casa empapados. Lo primero que hice fue subir las escaleras hasta mi habitación y tomar una ducha calentita. Terminé de ducharme y me puse mi pijama. Ese día finalizaría con lluvia. Tomé mi I-pod, me coloqué mis auriculares y comenzé a escuchar música bajita. Me encantaba escuchar música bajita en días de lluvia y que la música se mezclara con la suave caída de las gotas. Escuchaba una y otra vez Someone Like You hasta quedarme dormida.
Desperté porque mi hermana me llamaba detras de mi puerta.
-Alba. Vamos a cenar
Bajé las escaleras hasta llegar al living-comedor. En él estaba mi papá y mi hermana cenando. Me senté al frente de Mariana. La lluvia aún seguía, no pensaba parar. Terminamos de cenar y mi papá nos habló.
-Me iré a dormir. Mañana tengo qué ir a trabajar temprano. A la 1 paso por ustedes para llevarlas al colegio
-Claro papá. Hasta mañana -dijo mi hermana-
-Que descanses papá
Papá subió las escaleras. Mi hermana y yo recogimos las cosas de la mesa y las llevamos hasta la cocina. Mañana vendría la nueva mucama y ella se encargaría de lavar lo qué utilizamos. Dejamos las cosas arriba de la mesada de la cocina y subimos las escaleras hasta nuestras habitaciones. Me cepillé los dientes y me acosté a dormir.
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