domingo, 15 de abril de 2012

Capítulo 5

Recordé que con Mariana antes de venir habíamos estado mirando el programa de chismes de Sally Jensen, y ahí recordé. Era el chico qué tanto le gustaba a mi hermana. El qué su novia había terminado con él.
-Vos sos..
Me interrumpió.
-Si te callas te regalo dos entradas en primera fila para verme en concierto -tapó mi boca con su mano-
-No quiero ir a tu aburrido concierto -saqué su mano de mi boca-
-¿No te gusta mi música? -preguntó-
-Nunca la escuché. Ni me gustaría hacerlo
-Que grosera -contestó-
-No soy grosera. Vamos Tyler -agarré a Tyler-
-Es mi perro. No te lo podés llevar
-Por última vez. No es tu perro
-Vamos a ver si no es mi perro -desafiante-
Caminamos hasta la casa de George y Margaret. Quedaba a una cuadra de donde estabamos. Al llegar el abrió la puerta y entré con Tyler por detras de él.
-Hola abuelos
-Hola Justin, ¿como has estado?
-Bien abuela -sonrió-
-Me alegro
-¿De quién es Tyler abuela?
-Es tuyo, ¿por qué? -contestó Margaret-
-Creo qué me debes unas disculpas -me miró-
-¿Disculpas por decirme grosera? -desafiante-
Simplemente no dijo nada. No sabía que contestarme. Me miró con cara de bronca.
-Estaré en mi habitación
-Bueno. Luego te llamo para almorzar
-¿Ella almorzará aca? -preguntó-
-Buena idea. ¿Te quedarás a comer Alba?
-No gracias Margaret. Otro día será. Además tengo que ir al colegio
-Claro. El fin de semana podrías quedarte -replicó Margaret-
-Con mucho gusto Margaret. Me iré a mi casa, tengo qué almorzar y después ir al colegio. Adios
-Adios cariño. Cuidate -me saludó Margaret-
-Adios Alba. Qué te valla bien -saludó George-
-Gracias -sonreí-
Salí de la casa de mis vecinos y me dirijí a mi casa. Cuando entré Mariana estaba sentada en el sillón de la sala mirándo una noticia sobre el egocéntrico de Justin Bieber. La noticia decía que se encontraba en la ciudad.
-Acabo de conocer a ese egocéntrico
-¿Conociste a Justin Bieber? -preguntó-
-Si. Es el ñieto de los vecinos -respondí-
-¿Enserio?
-Sí. De hecho me ofreció dos entradas para su aburrido concierto -le conté-
-¿Dos entradas para su concierto?
-Sí. En primera fila
-¿En donde estan las entradas? -preguntó sorpendida Mariana-
-No me las dió. Se las rechazé. No quiero ir a su concierto
-Alba. Me las hubieces traído para mi -rezongando-
-Anda vos y pediselas a el mismo. Está en la casa de los vecinos
-Pediselas vos por mi. No les tengo confianza a los vecinos y a el mucho menos
-Ni loca. Me llamó grosera -contesté-
-¿Fuiste grosera con él?
-Yo no fui grosera. El es un egocéntrico
-¿Qué le dijiste? -preguntó-
-Cuando me ofreció las entradas le dije que no quería ir a su aburrido concierto y qué no conocía su música y no me gustaría hacerlo -contesté-
-Fuiste grosera Alba -me miró-
-Como sea. No me interesa saber si fui o no grosera con él
Subí las escaleras hasta mi habitación. Tomé una ducha, me até un rodete alto y me puse mi uniforme. Bajé las escaleras y todos estaban por almorzar.
-Justo te iba a llamar para qué vengas a almorzar -replicó Mariana-
Me senté como siempre, en frente de mi hermana. Almorzamos pizza con anchoas, a pedido de Mariana. Terminé de almorzar, subí a mi habitación, tomé mi mochila y bajé a comer algo. Tenía ganas de comer algún postre.
-Denis. ¿Hay algún postre?
-Si. Hay budín de pan solamente. Si querés para la noche te preparo el postre qué quieras -respondió-
-Amo el budín de pan. Para la noche me preparas un volcan de chocolate con helado -sonreí-
-Claro Alba. Para la noche te lo preparo -sonrió-
Salí de la cocina hacia la sala. Mariana estaba sentada en el sillón mirando la tele.
-¿No te vas a cambiar? -pregunté-
-Si. Ya voy -concentrada-
-Bueno, pero apurate que papá debe estar por llegar Mariana
-No puedo creer como rechazaste esas dos entradas en primera fila para ver en vivo a Justin Bieber en su concierto en Atlanta. Y lo mejor de esas entradas, tienen paso a los camerinos para ver a Justin Bieber personalmente
-Ya te lo dije Mariana. Si querés las entradas anda vos a pedirselas, está en lo de los vecinos -contesté-
-No iré
-Como quieras. Pero cambiate rápido que papá debe estar por venir
-Bueno
Mi hermana se levantó del sillón y subió las escaleras. Mientras la esperaba me senté en el sillón precisamente a hacer nada. En esta casa yo siempre era la qué estaba lista a tiempo, papá y Mariana siempre quedaban para lo último, hacían todo a último momento. Odiaba eso de ellos. Papá llegó y mi hermana todavía seguía en su habitación. No sé que hacía, quizás fabricaba uniformes.
-Mariana -grité-
-Ya voy -rezongó-
Mi hermana bajó las escaleras hasta la sala. Tomé mi mochila qué estaba sobre el sillón de la sala y fuimos al auto. Papá comenzó a conducir. Llegamos al colegio, nos despedimos de papá y entramos al colegio. Recorrí las enormes galerías de aquel colegio hasta llegar a mi aula. Cuando entré miré hacia el banco donde nos sentabamos Scarlett y yo. Scarlett estaba sentada en el banco charlando con una chica. Al verla descubrí que era la chica de la qué Mariana hablaba. La qué iba a volver con Justin Bieber. Caminé atravezando toda el aula hasta llegar a nuestro banco.
-Hola Scarlett. Hola.. Jaitlin, ¿verdad?
-No, en realidad soy Caitlin -contestó-
-¿Enserio? Pensé que eras Jaitlin
-Jaitlin es la pareja Justin y Caitlin -sonrió-
-Ah claro. Por eso mi hermana decía, Jaitlin volverá ayer cuando dieron la noticia de qué Jelena había terminado con Justin
-En realidad Jelena es la pareja Justin y Selena. Selena es la que terminó con Justin
-Disculpame. No entiendo nada y tampoco me interesaría saber de la vida de ese egocéntrico -sonreí-
-¿Egocéntrico? -preguntó Scarlett-
-Si. Me llamó grosera
-Estás loquita Alba -rió-
-Gracias Scarlett. Yo también te quiero -sarcásmo-
El timbre sonó para entrar a clases. Era miércoles, las dos primeras horas teníamos clases de español. Scarlett me contó que Caitlin había vuelto de Canadá después de un año. Caitlin era como Lindsay, era amiga de Lindsay pero también era de Scarlett. Sus padres eran grandes empresarios, pero no era como Lindsay, ella se juntaba con cualquier chica del colegio. Sin importarle nada.
Así el día paso. El timbre de salida sonó, salimos todos como siempre hacia la galería del colegios, la directora nos despidió y todos salimos por la puerta principal del colegio. Papá nos esperaba afuera como todos los días, miré el cielo y nubes grises se acumulaban por todo el cielo azul. Subimos al auto con mi hermana, saludamos a papá y tomamos rumbo hacia nuestra casa. Al llegar a casa subí a mi habitación, me saqué mi uniforme y me coloqué un jean negro, una campera así (http://www.crazyinlove.es/images/ES-155ZP.jpg) y unas botas así (http://www.mercadolibre.com.ec/jm/img?s=MEC&f=6342338_1753.jpg&v=P). Bajé las escaleras hasta la cocina y preparé para tomar mate. No le pedí que me lo preparara Denis ya que el mate se tomaba solamente en Argentina, no creo qué en otro país se tome. Entré a la cocina y en ella estaba Denis.
-Hola Alba, ¿querés algo?
-Voy a preparar el mate -le respondí-
-¿Mate? -preguntó confundida-
-Si, mate. Se toma en mi país, en Argentina
-Nunca lo había escuchado
-Lo preparo y si querés te convido -repliqué-
-Bueno
Comenzé a preparar el mate y Denis me observaba.
-Bien, observa como lo preparo porqué cuando me levante a la mañana y no tenga ganas de prepararlo me lo tendrás que preparar -reí-
-Por eso te observo -rió-
Tomé la azucarera y la yerbera de la lacena, agarré el mate, le puse yerba y luego la bombilla.
-Denis, pone agua a calentar
-Claro
Denis puso agua en la paba eléctrica para qué se calentara. Mientras, terminé de preparar el mate. Le convidé uno a Denis.
-¿Y qué te parece? -sonreí-
-Me encanta. Quiero otro -respondió-
-Bueno. Tomo uno yo y te doy otro
-Claro
Nos pusimos a tomar mates con Denis. Mientras yo tomaba uno ella hacía lo suyo. Denis era como mi hermana mayor, era ya era como parte de nuestra familia. Había agarrado confianza muy rápido con nosotros al igual qué nosotros con ella.

martes, 10 de abril de 2012

Capítulo 4: Te extraño.

-Tomaré una corta ducha y nos vamos. Se me hizo tarde -dijo papá apurado-
-Claro, pero apurate papá ya son casi las 9
-Sí Mariana
Papá subió las escaleras apresurado. Tomó una ducha corta, a los 5 minutos ya estaba listo.
Salimos de la casa los tres hasta la casa de los vecinos. Papá tocó timbre y nos abrió el hombre qué nos había invitado a cenar.
-Hola. Ustedes son los nuevos vecinos, ¿verdad?
-Sí. Mi nombre es Emanuel y ellas son mis hijas, Mariana y Alba -se presentó papá-
-Un gusto Emanuel. Soy George. Con ella estuve hablando esta mañana, ¿verdad querida? -estrechó su mano-
-Así es señor -respondí-
George nos hizo entrar a su bonita casa. En la cocina había una señora de la edad de George. Al parecer estaba cocinando y sería su esposa.
-Margaret, los vecinos han llegado
La señora qué se encontraba en la cocina vino a donde estabamos nosotros. Estabamos en la sala.
-Hola. Yo soy Margaret, la esposa de George. Es un gusto -estrechó su mano-
-El gusto es nuestro. Mi nombre es Emanuel y ellas son mis hijas, Mariana y Alba -estrechándo su mano-
-Hola señoritas -nos saludó-
-Hola señora -saludamos con mi hermana-
-¿Y su esposa no ha venido? -preguntó Margaret-
-Mi esposa murió hace un mes
-Lo sentimos. No teníamos idea -contestó George-
-No se preocupe. Está bien -contestó papá-
Margaret terminó de preparar la cena. Mientras terminaba de prepararla George nos hizo sentar en la mesa de la sala. George le contaba a papá que esta mañana el perro de su ñieto se había pasado hasta nuestro jardín y ahí fue cuando nos invitó a cenar para conocernos. Cenamos ñoquis con salsa cuatro queso. La cena estaba muy rica, Margaret cocinaba muy rico. Terminamos de cenar y nos despedimos de George y Margaret.
-Gracias por la cena. En cuanto no tenga tanto trabajo los invitaremos a cenar a nuestra casa
-Está bien Emanuel. Cuando puedan, no hay apuro -contestó George-
-Alba. ¿Nos podías hacer un favor?
-Si claro, ¿qué favor?
-¿Mañana por la mañana podrías sacar a pasear a Tyler?. Si no podes o no querés no hay problema
-No hay problema señora, no tengo qué hacer nada y me encantan los animales -sonreí-
-Bueno. Mañana vení a la hora qué sea, nos levantamos todos los días a las 7 de la mañana -replicó George-
-Claro. A las 10 vengo
-Te esperaremos -sonrió Margaret-
Papá, Mariana y yo nos despedimos de los vecinos y volvimos a casa. Llegamos a casa, subimos las escaleras y cada uno se fue a su habitación. No tenía mucho sueño entones decidí mirar algunas fotos de cuando era chica y recuerdos de mi infancia. Encontré muchas fotos en las qué estaba con mi hermano Andrés. Lo recordaba como si se hubiera ido de nuestro lado ayer. Lo amaba, era tan bueno conmigo y con todos. No entiendo como lo alejaron de mi vida y mucho menos de esa manera. Mi hermano fue golpeado hasta morir. Saliamos del boliche juntos, siempre ibamos juntos. Unos idiotas drogados comenzaron a pegarle porqué si, no tenían nada que hacer y le pegaron hasta matarlo. No podía hacer nada, estaba desesperada. No recibía ayuda de nadie, estaba completamente sola. Recuerdo esa horrible noche, pedía ayuda a gritos pero a nadie le importaba, nadie quería ayudarme. Simplemente ignoraban mis gritos y mi llanto de desesperación. Fue la noche más horrible de mi vida. Había visto morir a mi hermano, había visto como esos idiotas me arruinaban la vida, como le ponían FIN a la inocencia de mi hermano. Nunca olvidaré esa noche, quedará en mi cabeza para siempre. Cada vez qué veo casos parecidos al caso de mi hermano mi corazón se para por un momento, siento qué mi corazón se detiene de tanto dolor. Y más me duele qué todavía no hallan encontrado a los idiotas qué le pusieron fin a la pobre inocencia de mi hermano. No se merecía morir, no se lo merecía. Él era un chico bueno, no tenía enemigos y mucho menos maldad. Nunca había tenido problema con ningún tipo de drogas. No fumaba, no tomaba y mucho menos se drogaba. Yo lo sabía muy bien. Saliamos juntos y estabamos todo el tiempo juntos cada vez qué salíamos.
Muchas lágrimas comenzaron a salir de mis ojos al recordar esa noche, esa horrible noche qué siempre recordaré. Ese hermano incansable qué siempre estuvo ahí. Para mi y para todos. Lo recuerdo, todavía con su sonrísa. La sonrísa que siempre llevaba en su rostro a pesar de todo. Daría mi vida por tenerlo acá conmigo de vuelta, o simplemente estar unos minutos con él y decirle lo mucho qué lo quiero y lo mucho qué me hace falta.
Terminé de mirar las fotos, me pusé mi pijama y me acosté a dormir con lágrimas en los ojos.
Al otro día desperté por el despertador a las 9 de la mañana. Recordé que a las 10 tenía que ir a la casa de los vecinos para ir a pasear a Tyler. Me levanté, cepillé mi cabello y me até una cola alta. Me coloqué una bermuda pescador, una camisa y unas sandalias. Bajé las escaleras y me dirijí hasta la cocina. En ella se encontraba Denis.
-Buen día. ¿Querés tomar algo? -sonrió-
-Buen día Denis. Un café, por favor -sonreí-
-Claro. Ya te lo preparo
-¿Mi hermana?
-Durmiendo calculo -respondió-
-Cierto. Son las 9 de la mañana. Ella nunca despierta temprano salvo qué tenga que hacer algo del colegio
-Aca está tu café
-Gracias Denis -agarrándo la taza-
-De nada Alba
Salí de la cocina y me senté en el sillón de la sala a tomar mi café y a mirar un poco de tele. Estaba el programa de chismes de Sally Jensen. Mi hermana bajó las escaleras y se sentó a mi lado a mirar tele conmigo.
-¿Sally Jensen? -me preguntó-
-Si
-Deja el programa qué le voy a pedir a Denis qué me prepare un café
-Bueno -contesté-
Mariana se levantó del sillón y se dirijió a la cocina. Yo seguía mirando la tele mientras tomaba mi café. Comenzaron a dar una noticia sobre el cantante qué mi hermana estaba obsesionada por él. No recordaba su nombre. Hasta qué Sally lo dijo. Justin Bieber era su nombre. Mi hermana llega al sillón y ve lo qué estaban pasando.
-¿Por qué no me avisas?
-No sé -le respondí-
-La próxima vez que esten pasando algo sobre Justin Bieber me avisas
-Claro -desganada-
Comenzaron a dar la noticia. Se trata sobre su novia Selena Gomez y él. La noticia decía que Selena Gomez había terminado con Justin Bieber.
-Yo lo sabía, esto no iba a durar por mucho tiempo. Jaitlin volverá -replicó Mariana-
-¿Jaitlin? -pregunté-
-Sí. Jaitlin. Caitlin Beadles y Justin Bieber
Terminé de tomar mi café, dejé la taza en la cocina para qué Denis la lavara y les avisé que me iría a pasear al perro de los vecinos.
-Me voy a pasear a Tyler
-¿Quién es Tyler? -preguntó Mariana-
-El perro de los vecinos. Anoche me pidieron si podía sacarlo a pasear
-Bueno. Adios -contestó Mariana-
-Adios
Salí de casa hacia la casa de los vecinos. Era una mañana templada de otoño. El sol brillaba como una mañana de primavera. Las hojas amarillas caían de los árboles. Llegué a la casa de los vecinos, toqué el timbre de la puerta y abrió Margaret.
-Buen día señora -sonreí-
-Buen día Alba. Por favor, ¿me podrías llamar por mi nombre? -sonrió-
-Por supuesto Margaret. ¿Está mejor?
-Está perfecto -sonrió-
Margaret me hizo pasar a la casa. En la sala estaba sentado George en el sillón mientras miraba tele.
-Buen día señor -sonreí-
-Buen día señorita. ¿Podrías llamarme George?. No me gusta qué me llamen señor -sonrió-
-Claro George. ¿Y Tyler?
-En el jardín -respondió Margaret-
-Iré a buscarlo y lo llevaré a pasear
-Claro -sonrió Margaret-
Me dirijí hacia el jardín de la casa a buscar a Tyler. Salí por la puerta trasera y lo llamé.
-Tyler
Tyler vino hasta donde estaba y comenzó a saltarme. Lo agarré y lo llevé hacia adentro.
-¿Cuál es la correa de Tyler? -pregunté-
-Hace caso. Anda siempre sin correa. Solo llamalo y el te hará caso -respondió George-
-Claro. ¿Está seguro? -desconfié-
-Por supuesto. Siempre lo sacaba a pasear
-Bueno. Está bien
Salí de la casa de George y Margaret a pasear a su perro Tyler. Era una mañana perfecta de otoño, la brisa templada chocaba con mi rostro. A una cuadra había un hermoso parque. Me senté en un banco y comenzé a observar como las hojas amarillas, naranjas y algunas rojas caían de los árboles que tenía aquel hermoso parque. Miré hacia adelante y un chico llamó a Tyler. Me levanté del banco y me acerqué a él.
-Hey, ¿qué haces con el perro? -un poco enojada-
-Él es mi perro
-No es tu perro. Es el perro del ñieto de George y Margaret
-¿De donde conoces a mis abuelos? Yo soy su ñieto
-Y pensas qué te voy a creer. Dame a Tyler
-¿Quién sos vos?
-¿Te importa? -le respondí-
-No. No me importa -respondió-
Le veía cara de conocida a ese chico. Era el ñieto de George y Margaret según el. No podía verlo conocido si no conocía a su ñieto.

Capítulo 3: Perderlos de nuevo.

-Hola mamá. Ella es Alba, una amiga del colegio
-Hola Alba. Qué bonito nombre -sonrió-
-Hola señora. Muchas gracias
-Sos muy parecida a una señora que conocí hace unos días. ¿Como se llama tu mamá?
-Se llamaba Aylín. No creo qué la conosca. Ella murió hace un mes -agaché la cabeza-
-No lo sabía. Lo siento mucho Alba
-Está bien. No se preocupe
-Mamá vamos a dar una vuelta, cualquier cosa llamame
-Bueno. Cuidense
-Claro mamá. Adios
-Adios señora
Salimos de la casa de Scarlett caminando hacia algún lugar. Nunca había recorrido ninguna calle de Atlanta caminando. Solo en auto. Mi papá nos cuidaba muchísimo. El decía que Mariana era el calco de mi hermano Andrés pero en mujer. Y yo era el calco de mi mamá. No quería perdelos de nuevo y quedarse solo en el mundo. Nos cuidaba y no quería que nada malo nos pasara. Nos atrazabamos unos minutos y enseguida se preocupaba. Su mente la tenía ocupada en su trabajo, pero aún más en nosotras. No le gustaba qué hable con extraños. Cada vez que iba a salir me lo repetía, "No hables con extraños". El sabía que yo era sociable y me gustaba hablar con cualquier persona qué se cruzaba en mi camino.
Caminamos un buen rato por las amplias calles que tenía la ciudad de Atlanta.
-Es una ciudad hermosa. Es la primera vez que camino en ella
-Es realmente hermosa. ¿La primera vez?
-Desde que llegué mi papá nos llevó a todos lados en auto -respondí-
-Entonces tendremos qué hacer esto más seguido, ¿no crees? -sonrió-
-Por supuesto -sonreí-
Scarlett se había convertido en mi mejor amiga. Mientras caminabamos ella me contaba sobre su vida.
-Mi papá es empleado en una empresa de semillas. Mi mamá es ama de casa
Noté la humildad y la sencilles de aquella familia.
-Scarlett, tenemos qué volver. Me tengo qué ir a casa
-Está bien. El fin de semana nos recorremos todo Atlanta -rió-
-Por supuesto Scarlett -reí-
Tomamos rumbo de vuelta hacia la casa de Scarlett. Llegamos a su casa y Scarlett le pidió a su papá que me llevara hasta mi casa.
-Vivo en la calle Piedmont 114. A una cuadra de la universidad si no se ubica -le indiqué-
Scarlett y su papá me dejaron en casa. Le había dicho a papá que llegaría temprano.
-Gracias por traerme señor. Gracias Scarlett. Nos vemos en el colegio mañana
-De nada. Adios -contestó su papá-
-De nada Alba. Adios -contestó Scarlett-
Scarlett y su papá se fueron. Entré a casa y en el living-comedor estaba Mariana con dos chicas y divisé a Denis qué se encontraba en la cocina.
-Hola Alba. Ellas son unas amigas del colegio. Micol y Kelly
-Hola Mariana. Hola chicas, es un gusto
-Igualmente -contestó Micol-
-Encantada -contestó Kelly-
-Alba, papá llega dentro de una hora
-Bueno. Iré a prepararme
-Está bien. Yo me quedaré media hora con las chicas e iré a prepararme
Subí las escaleras hasta mi habitación. Me quedaba una hora libre para hacer lo qué quiera. Desde que había llegado a Atlanta no había tocado muy computadora. Tomé mi notebook y me senté en mi cama. Entré en mi twitter para ver si había alguna novedad en mi pueblo. Siempre había algun chusmerío, era típico "Pueblo chico. Infierno grande". Como lo imaginé, había chusmerío. Estaba aburrida y comenzé a mirar las fotos que tenía guardadas en mi computadora. Tenía muchas de cuando era más chica, otras de cuando era una bebé y otras más. Mirando y mirando encontré cuatro fotos, en una estaba con mi hermana Mariana. Nos habíamos sacado esa foto cuando veníamos en viaje hacia Atlanta. Tenía otra con papá en las vacaciones pasadas. También tenía una con mi mamá, antes de qué falleciera. Y como no guardar una foto con él, mi hermano Andrés antes de qué falleciera. A las cuatro fotos decidí publicarlas en mi twitter. A la foto qué estaba con Mariana le agregué en comentario "Hey soul sister!" (Hey hermana del alma). En la qué estaba con mamá le agregué "Best of my life is you" (Lo mejor de mi vida eres tu). En la qué estaba con mi hermano le agregué "I miss you" (Te extraño) y en la qué estaba con mi papá le agregué "As you no two" (Como tu no existen dos). Publiqué las fotos y los comentarios, apagué mi notebook y tomé una ducha. Al salir me puse un jean gastado, una remera así (http://www.vivemoda.com.ar/data/productos/remera-love-2140-1-G.jpg) y unas chatitas así (http://a1.zassets.com/images/z/1/5/3/1530253-p-2x.jpg). Salí de mi habitación y bajé las escaleras hasta la sala. Las amigas de Mariana no estaban en la sala y ella tampoco. Denis se encontraba en la cocina.
-Denis, ¿Mariana?
-En su habitación
-¿Sus amigas se fueron?
-Sí. Tu papá está por llegar
-Bueno. Gracias
Subí las escaleras y me dirijí a la habitación de Mariana. Su puerta se encontraba abierta. En su habitación no había nadie. Supuse que estaría tomando una ducha.
-Mariana, papá está por llegar
-Ya termino de bañarme -gritó desde el baño-
Salí de su habitación y bajé las escaleras hasta la sala. Me senté en el sillón a esperar que papá llegue y Mariana se terminara de bañar.
-Me iré a dormir. Si quieren algo cuando vuelvan llamenme, ¿si?
-Claro Denis. Igual, no vamos a querer nada
-Hasta mañana
-Qué descanses Denis
Mi hermana bajó de su habitación y se sentó junto a mi en la sala.
-¿Papá todavía no llegó?
Iba a responderle pero me interrumpió una voz masculina que venía de la puerta principal de casa.