viernes, 30 de marzo de 2012

Capítulo 2: Puerto seguro.

Al otro día desperté a las 10 de la mañana. Me levanté de mi cama, corrí las cortinas de la ventana de mi habitación y sentí unos débiles rayos de sol qué pegaban sobre mi rostro. En ese instante recordé la frase que me decía mamá cuando era más chica, "Después de todas las tormentas sale el sol" y así era, después de todas las tormentas el sol se asomaba, completamente o débil, pero siempre se asomaba. Después de quedarme unos minutos observando el cielo me cambié y me dirijí a la cocina en busca de algo para desayunar. Al bajar las escaleras se encontraba Mariana hablando con la nueva mucama en el living-comedor.
-Hola. Soy Alba
-Hola Alba. Yo seré su mucama, mi nombre es Denis -estrechó su mano-
-Encantada -estreché mi mano-
-¿Querés algo de desayunar?
-Sí. ¿Me podés hacer un café?
-Claro. Para eso estoy -sonrió-
Denis se fue a la cocina a preparar mi café. Mariana y yo nos quedamos en el living-comedor.
-Buen día Mariana, ¿como amaneciste?
-Buen día Alba. Muy bien, ¿y vos?
-Muy bien. Es muy simpática la nueva mucama, ¿verdad?
-Sí -respondió-
Denis trajo mi café y salí al jardín de la casa. Era una hermosa mañana de otoño. Me senté en la hamaca paraguaya qué se encontraba en el jardín. Observaba cada cosa que tenía el jardín. Era pequeño, pero tenía muchas cosas lindas. Observé el jardín de los vecinos, era mucho más grande qué el de nosotros. Tomando sorvos del café mientras observaba todo. Sentí que algo suave acariciaba mis piernas. Miré hacia abajo y un perro con su suave pelaje pasaba sobre mis piernas acariciándolas. Escuché una voz masculina venir desde el jardín de los vecinos. Levanté la cabeza y había un hombre de unos 58 años apoyado en el halambre qué separaba los dos jardines.
-Disculpa. Es Tyler, el perro de mi ñieto. No sé como se paso
-No hay problema. Es muy lindo -acariciándolo-
-¿Son nuevos en la ciudad?
-Sí. Llegamos ayer
-A mi esposa y a mi nos gustaría conocer a tu familia. Pueden venir a cenar esta noche
-A mi papá le gustaría. Gracias -sonreí-
-Los esperamos. ¿Cuántos son?
-Tres. Mi papá, mi hermana y yo
-Perfecto. Nos veremos a la noche. Adios
-Claro. Adios
El hombre se llevó a su perro adentro. Terminé de tomar mi café y entré a la casa a dejar la taza en la cocina. Cuando entré en la cocina estaba Mariana terminando de desayunar y Denis limpiando la cocina.
-¿Qué quieren almorzar?
-No sé. ¿Qué tenés ganas de almorzar Alba?
-Tenía ganas de almorzar tallarines, ¿podría ser?
-Sí. Como no -sonrió-
Dejé la taza sobre la cocina y subí las escaleras hasta mi habitación. Tomé una ducha, me puse directamente mi uniforme y me hice una trenza de lado. Me quedé en mi habitación haciendo nada. La puerta de mi habitación se encontraba abierta. Mariana pasó por el pasillo y escuché que me habló.
-A almorzar
-Ya voy -contesté-
Bajé las escaleras hasta el living-comedor. Me senté en la mesa y el amuerzo estaba preparado. Como siempre almorzamos solas. Invitamos a Denis a qué almuerze con nosotras. Denis ahora era como parte de la familia. Denis era una mujer de 30 años, soltera y sin hijos. Terminamos de almorzar, Denis juntó las cosas de la mesa y nosotras fuimos a nuestras habitaciones a preparárnos para ir al colegio. Yo tenía mi uniforme puesto, Mariana se lo tenía que poner. Tomé mi mochila y bajé las escaleras a esperar a Mariana en la sala. Mi hermana bajó las escaleras hasta la sala.
-¿Lista?
-Lista -respondió-
Mi papá llegó. Nos saludo. Subimos al auto y tomamos rumbo hacia el colegio. Miraba por la ventanilla del auto el cielo. Estaba despejado y tornaba un color celeste turqueza, muy lindo. En el cielo no había ni una sola nube. Era extraño. En donde yo vivía antes si la noche anterior había llovido toda la noche hoy amanecía con el cielo gris y la tarde repleta de nubes grises. Llegamos al colegio, nos bajamos del auto y nos despedimos de papá.
-A las 5 pasá por nosotras papá
-Si. A las 5 paso Mariana
-¿No te vas a olvidar?
-No Mariana. No me olvidaré -respondió-
Papá se fue y nosotras entramos al colegio. Me dirijí hacia mi aula. Donde había estado el día de ayer. Cuando entré Scarlett estaba en el mismo lugar que estaba sentada ayer. Me dirijí hasta el banco donde estaba Scarlett y me senté junto a ella. Comenzamos a hablar y una voz femenina nos interrumpe la charla.
-¿Nueva alumna?
-Sí. Soy Alba
-Este colegio es para hijos de grandes empresarios, abogados. No es para hijos de empleados
-Bueno. Entonces estoy bien en este colegio. Mi papá es abogado
-Soy Lindsay. Mi papá tiene la mitad de los hoteles en todo Atlanta. Él es empresario y mi mamá es abogada
-¿Y qué con eso?
-Soy muy popular en este colegio. Todas las chicas se quieren juntar conmigo
-Ya qué sos hija de un abogado, ¿te gustaría formar parte de nuestro grupo?
-No, gracias. Con Scarlett estoy bien -sonreí-
Lindsay nos respondió nada. Dió media vuelta y fue a su banco.
-Gracias
-¿Por qué?
-Pensé que ibas a hacer como Molly -respondió-
-¿Molly?
-Sí. Molly es una de las chicas que está en el grupo de Lindsay. Sus padres son grandes empresarios. Llegó a la ciudad el año pasado, la profesora la sentó conmigo y cuando Lindsay se enteró que Molly era hija de grandes empresarios la agregó en su grupo y Molly dejó de hablarme
El timbre para entrar a clases sonó. Todos entramos cada uno a su aula. Todos nos sentamos y entró una profesora de cabello rubio.
-Hay una nueva alumna, ¿verdad?. ¿Como es tu nombre?
-Alba
-Alba. Lindo nombre
-Gracias
-Bueno. Yo seré tu profesora de geografía. Soy Stephanie
La clase de geografía comenzó. Me gustaba geografía y con esa profesora hacíamos muy poco.
-¿Después del colegio querés venir a mi casa?. Está a 5 cuadras de acá -preguntó Scarlett-
-Claro. Iré -le contesté-
El timbre de salida sonó, todos salimos del aula y nos dirijimos a la galería. La directora nos despidió y salimos por la puerta principal del colegio. A la salida del colegio papá nos esperaba afuera. Me acerqué junto a Mariana y a Scarlett al auto de papá.
-Papá. Ella es Scarlett, es mi amiga. Scarlett, el es mi papá y ella es mi hermana, Mariana
-Un gusto señor. Un gusto Mariana
-Igualmente -contestaron mi papá y Mariana-
-Por cierto papá. Olvidé decirte que los vecinos nos invitaron a cenar esta noche
-Bueno. Iremos
-Vayan ustedes con Mariana a casa, yo voy más tarde, voy a la casa de Scarlett
-Cuando quieras volver a casa. Llamame
-No sé haga problema señor. Mi papá tiene auto, la llevaremos de vuelta nosotros
-Bueno. Pero no vuelvas tarde Alba si tenemos qué ir a cenar con los vecinos
-No. No te hagas problema papá, llegaré temprano
-Bueno. Adios
Papá y mi hermana salieron en el auto. Scarlett y yo salimos caminando hacia su casa. Ella había asegurado que su casa se encontraba a 5 cuadras del colegio. Hicimos cinco cuadras y llegamos a una humilde casa. Era una casa de barrio. De esas casas que hay muchas iguales. Scarlett entró a su casa y yo por detrás de ella. Una mujer estaba en la pequeña cocina de la casa. Noté que ella era su mamá.

jueves, 29 de marzo de 2012

Capítulo 1: Un nuevo comienzo.

Era una tarde fría de otoño, desde mi ventana observaba las hojas caer lentamente de los árboles. Estaba sumida en mis pensamientos cuando escucho desde mi puerta a mi hermana llamarme.
-Alba tenemos que ir al colegio. Cambiate rápido que dentro de 10 minutos papá nos pasa a buscar y nos vamos
Cuando escuché a Mariana decir eso recordé que hoy sería nuestro primer día de clases. Volví a la realidad y me puse mi uniforme. No estaba acostumbrada a esta nueva vida, venía de un pequeño pueblo de Argentina, era un pueblo con tranquilidad y buena gente, una ciudad nunca es tranquila y la buena gente es poca. Mi papá había decidido empezar nuestras vidas de zero, y lo mejor era no vivir más en ese pueblo, nos traería malos recuerdos. Con tan solo 15 años de edad había pasado por muchas cosas. Mi mamá había muerto en un accidente automovilístico hacía exactamente un mes. Había visto a mi hermano mayor morir hacía dos años. Esos recuerdos dejaron manchas en mi corazón, había sufrido demasiado. Necesitaba esto, un nuevo comienzo en mi vida.
Bajé las escaleras de esa enorme casa que había comprado mi papá. Mi papá era uno de esos abogados aficcionados al trabajo. Pero el quería lo mejor para nosotras. Ví a mi hermana en la sala con sus cosas. Lista para empezar su primer día de clases en Atlanta.
-¿Ya estás lista?, papá debe estar por llegar
-Sí. Estoy lista -le respondí-
Mi papá llegó, subimos al auto y tomamos rumbo hacia el colegio. Mientras recorríamos las calles de Atlanta observaba por la ventanilla del auto cada detalle de cada cosa que veía a primera vista. Mariana estaba nerviosa esperando con ansias llegar a ese lugar donde no quería llegar nunca. Solo quería seguir viajando viendo cada cosa que se cruzaba delante mis ojos.
-Llegamos. Este es su colegio
-Adios papá. Tenés que volver por nosotras a las 5, ¿recordas?
-Sí Mariana. No lo olvidaré
Bajamos del auto y entramos por la puerta principal de ese colegio. Tenía un patio muy hermoso, las galerías eran enormes y estaba repleta de gente acumulada por todos lados. Con mi hermana nos dirijimos hacia la dirección del colegio. Mariana golpeó una puerta que llevaba una placa que decía "Dirección", desde adentro se escuchó una voz femenina.
-Adelante
Mariana tomó la manija de la puerta y la abrió. Al entrar había una señora de unos 47 años de edad sentada en un gran escritorio que se encontraba repleto de papeles. La señora se levantó de su asiento y se presentó.
-Mariana y Alba, ¿verdad?
-Sí señora. Así es -respondió Mariana-
-Soy la directora del colegio, Anna Marie
Ella estrechó su mano suave y llena de anillos de todo tipo y Mariana se la tomó. Luego hizo lo mismo conmigo.
-Llamaré a las preceptoras para que las presente en la clase. Esperen un momento
La directora salió de la sala. Mariana y yo nos quedamos sentadas observando todo lo que había en nuestro alrededor. Volvió con dos señoras de unos 40 años de edad.
-Mariana y Alba, ellas son las preceptoras, Adrianne y Bethania
Salimos de la dirección junto con las preceptoras. Bethania se fue con Mariana y yo me fui con Adrianne a mi nueva aula. Entré detras de Adrianne y ella me presentó a la profesora y a los alumnos.
-Ella es Alba. Su nueva compañera
Adrianne salió del aula y me dejó con mis nuevos compañeros y la profesora.
-Alba. Yo seré tu profesora de Historia. Te podés sentar ahí con Scarlett
-Gracias -respondí-
Me dirigí caminando entre los bancos hasta donde me había indicado mi profesora. Todos me miraban y eso me incomodaba mucho. Me senté junto a una chica pelirroja.
-Hola. Soy Scarlett, ¿nueva en la ciudad?
-Soy Alba. Sí, soy nueva
-¿De donde venís?
-Argentina. Un pequeño pueblo de Argentina
-¿Qué te parece la ciudad de Atlanta?
-Es una ciudad muy hermosa
-En realidad lo es
La clase comenzó. Scarlett me había caído muy bien. De hecho a las dos no nos gustaba Historia, eran muy aburridas las clases. Scarlett ponía atención en clases yo no podía concentrarme.
El timbre del primer recreo sonó. Todos salieron, el patio y la galería estaba lleno de alumnos. Scarlett y yo nos sentamos en un banco del patio del colegio. Me animé a preguntarle.
-¿Tenés amigas?
-No. Las chicas de mi clase son todas ricas y no aceptan a chicas normales en su grupo -me respondió-
-Eso es una tontería. No lo tolero
-La mayoría de los alumnos de este colegio vienen de familias ricas
-Con razón es tan caro
-Sí. Mis papás quieren lo mejor para mi por eso me enviaron a este colegio. Soy hija única además. ¿Vos tenés hermanos?
-Sí. Tengo dos hermanos. Una hermana un año mayor que yo y un hermano que murió hace dos años -miré el suelo-
-Lo siento mucho
-No. Está bien
El viento comenzaba a soplar fuerte y cada vez más fuerte. El timbre para volver a clases sonó. Entramos al aula y comenzó a llover. No podía poner atención en clases y comenzé a observer como la lluvia se deslizaba sobre los vidrios de las enormes ventanas que tenía aquella aula. Se hicieron las 5 de la tarde y el timbre sonó. Salimos por la puerta del aula y nos dirijimos a la galería principal del colegio. La directora nos despidió y todos salimos por la puerta principal del colegio. Algunos salían corriendo por la lluvia. A Scarlett la esperaba su papá en su auto. A Mariana y a mi nos esperaba papá afuera. Subimos al auto y tomamos rumbo hacia la casa. En el viaje la lluvia aumentaba cada vez más, llovía a diluvios, el cielo tornaba un color gris profundo. Las columnas de la luz de las calles se habían encendido. Llegamos a casa empapados. Lo primero que hice fue subir las escaleras hasta mi habitación y tomar una ducha calentita. Terminé de ducharme y me puse mi pijama. Ese día finalizaría con lluvia. Tomé mi I-pod, me coloqué mis auriculares y comenzé a escuchar música bajita. Me encantaba escuchar música bajita en días de lluvia y que la música se mezclara con la suave caída de las gotas. Escuchaba una y otra vez Someone Like You hasta quedarme dormida.
Desperté porque mi hermana me llamaba detras de mi puerta.
-Alba. Vamos a cenar
Bajé las escaleras hasta llegar al living-comedor. En él estaba mi papá y mi hermana cenando. Me senté al frente de Mariana. La lluvia aún seguía, no pensaba parar. Terminamos de cenar y mi papá nos habló.
-Me iré a dormir. Mañana tengo qué ir a trabajar temprano. A la 1 paso por ustedes para llevarlas al colegio
-Claro papá. Hasta mañana -dijo mi hermana-
-Que descanses papá
Papá subió las escaleras. Mi hermana y yo recogimos las cosas de la mesa y las llevamos hasta la cocina. Mañana vendría la nueva mucama y ella se encargaría de lavar lo qué utilizamos. Dejamos las cosas arriba de la mesada de la cocina y subimos las escaleras hasta nuestras habitaciones. Me cepillé los dientes y me acosté a dormir.