Al otro día desperté a las 10 de la mañana. Me levanté de mi cama, corrí las cortinas de la ventana de mi habitación y sentí unos débiles rayos de sol qué pegaban sobre mi rostro. En ese instante recordé la frase que me decía mamá cuando era más chica, "Después de todas las tormentas sale el sol" y así era, después de todas las tormentas el sol se asomaba, completamente o débil, pero siempre se asomaba. Después de quedarme unos minutos observando el cielo me cambié y me dirijí a la cocina en busca de algo para desayunar. Al bajar las escaleras se encontraba Mariana hablando con la nueva mucama en el living-comedor.
-Hola. Soy Alba
-Hola Alba. Yo seré su mucama, mi nombre es Denis -estrechó su mano-
-Encantada -estreché mi mano-
-¿Querés algo de desayunar?
-Sí. ¿Me podés hacer un café?
-Claro. Para eso estoy -sonrió-
Denis se fue a la cocina a preparar mi café. Mariana y yo nos quedamos en el living-comedor.
-Buen día Mariana, ¿como amaneciste?
-Buen día Alba. Muy bien, ¿y vos?
-Muy bien. Es muy simpática la nueva mucama, ¿verdad?
-Sí -respondió-
Denis trajo mi café y salí al jardín de la casa. Era una hermosa mañana de otoño. Me senté en la hamaca paraguaya qué se encontraba en el jardín. Observaba cada cosa que tenía el jardín. Era pequeño, pero tenía muchas cosas lindas. Observé el jardín de los vecinos, era mucho más grande qué el de nosotros. Tomando sorvos del café mientras observaba todo. Sentí que algo suave acariciaba mis piernas. Miré hacia abajo y un perro con su suave pelaje pasaba sobre mis piernas acariciándolas. Escuché una voz masculina venir desde el jardín de los vecinos. Levanté la cabeza y había un hombre de unos 58 años apoyado en el halambre qué separaba los dos jardines.
-Disculpa. Es Tyler, el perro de mi ñieto. No sé como se paso
-No hay problema. Es muy lindo -acariciándolo-
-¿Son nuevos en la ciudad?
-Sí. Llegamos ayer
-A mi esposa y a mi nos gustaría conocer a tu familia. Pueden venir a cenar esta noche
-A mi papá le gustaría. Gracias -sonreí-
-Los esperamos. ¿Cuántos son?
-Tres. Mi papá, mi hermana y yo
-Perfecto. Nos veremos a la noche. Adios
-Claro. Adios
El hombre se llevó a su perro adentro. Terminé de tomar mi café y entré a la casa a dejar la taza en la cocina. Cuando entré en la cocina estaba Mariana terminando de desayunar y Denis limpiando la cocina.
-¿Qué quieren almorzar?
-No sé. ¿Qué tenés ganas de almorzar Alba?
-Tenía ganas de almorzar tallarines, ¿podría ser?
-Sí. Como no -sonrió-
Dejé la taza sobre la cocina y subí las escaleras hasta mi habitación. Tomé una ducha, me puse directamente mi uniforme y me hice una trenza de lado. Me quedé en mi habitación haciendo nada. La puerta de mi habitación se encontraba abierta. Mariana pasó por el pasillo y escuché que me habló.
-A almorzar
-Ya voy -contesté-
Bajé las escaleras hasta el living-comedor. Me senté en la mesa y el amuerzo estaba preparado. Como siempre almorzamos solas. Invitamos a Denis a qué almuerze con nosotras. Denis ahora era como parte de la familia. Denis era una mujer de 30 años, soltera y sin hijos. Terminamos de almorzar, Denis juntó las cosas de la mesa y nosotras fuimos a nuestras habitaciones a preparárnos para ir al colegio. Yo tenía mi uniforme puesto, Mariana se lo tenía que poner. Tomé mi mochila y bajé las escaleras a esperar a Mariana en la sala. Mi hermana bajó las escaleras hasta la sala.
-¿Lista?
-Lista -respondió-
Mi papá llegó. Nos saludo. Subimos al auto y tomamos rumbo hacia el colegio. Miraba por la ventanilla del auto el cielo. Estaba despejado y tornaba un color celeste turqueza, muy lindo. En el cielo no había ni una sola nube. Era extraño. En donde yo vivía antes si la noche anterior había llovido toda la noche hoy amanecía con el cielo gris y la tarde repleta de nubes grises. Llegamos al colegio, nos bajamos del auto y nos despedimos de papá.
-A las 5 pasá por nosotras papá
-Si. A las 5 paso Mariana
-¿No te vas a olvidar?
-No Mariana. No me olvidaré -respondió-
Papá se fue y nosotras entramos al colegio. Me dirijí hacia mi aula. Donde había estado el día de ayer. Cuando entré Scarlett estaba en el mismo lugar que estaba sentada ayer. Me dirijí hasta el banco donde estaba Scarlett y me senté junto a ella. Comenzamos a hablar y una voz femenina nos interrumpe la charla.
-¿Nueva alumna?
-Sí. Soy Alba
-Este colegio es para hijos de grandes empresarios, abogados. No es para hijos de empleados
-Bueno. Entonces estoy bien en este colegio. Mi papá es abogado
-Soy Lindsay. Mi papá tiene la mitad de los hoteles en todo Atlanta. Él es empresario y mi mamá es abogada
-¿Y qué con eso?
-Soy muy popular en este colegio. Todas las chicas se quieren juntar conmigo
-Ya qué sos hija de un abogado, ¿te gustaría formar parte de nuestro grupo?
-No, gracias. Con Scarlett estoy bien -sonreí-
Lindsay nos respondió nada. Dió media vuelta y fue a su banco.
-Gracias
-¿Por qué?
-Pensé que ibas a hacer como Molly -respondió-
-¿Molly?
-Sí. Molly es una de las chicas que está en el grupo de Lindsay. Sus padres son grandes empresarios. Llegó a la ciudad el año pasado, la profesora la sentó conmigo y cuando Lindsay se enteró que Molly era hija de grandes empresarios la agregó en su grupo y Molly dejó de hablarme
El timbre para entrar a clases sonó. Todos entramos cada uno a su aula. Todos nos sentamos y entró una profesora de cabello rubio.
-Hay una nueva alumna, ¿verdad?. ¿Como es tu nombre?
-Alba
-Alba. Lindo nombre
-Gracias
-Bueno. Yo seré tu profesora de geografía. Soy Stephanie
La clase de geografía comenzó. Me gustaba geografía y con esa profesora hacíamos muy poco.
-¿Después del colegio querés venir a mi casa?. Está a 5 cuadras de acá -preguntó Scarlett-
-Claro. Iré -le contesté-
El timbre de salida sonó, todos salimos del aula y nos dirijimos a la galería. La directora nos despidió y salimos por la puerta principal del colegio. A la salida del colegio papá nos esperaba afuera. Me acerqué junto a Mariana y a Scarlett al auto de papá.
-Papá. Ella es Scarlett, es mi amiga. Scarlett, el es mi papá y ella es mi hermana, Mariana
-Un gusto señor. Un gusto Mariana
-Igualmente -contestaron mi papá y Mariana-
-Por cierto papá. Olvidé decirte que los vecinos nos invitaron a cenar esta noche
-Bueno. Iremos
-Vayan ustedes con Mariana a casa, yo voy más tarde, voy a la casa de Scarlett
-Cuando quieras volver a casa. Llamame
-No sé haga problema señor. Mi papá tiene auto, la llevaremos de vuelta nosotros
-Bueno. Pero no vuelvas tarde Alba si tenemos qué ir a cenar con los vecinos
-No. No te hagas problema papá, llegaré temprano
-Bueno. Adios
Papá y mi hermana salieron en el auto. Scarlett y yo salimos caminando hacia su casa. Ella había asegurado que su casa se encontraba a 5 cuadras del colegio. Hicimos cinco cuadras y llegamos a una humilde casa. Era una casa de barrio. De esas casas que hay muchas iguales. Scarlett entró a su casa y yo por detrás de ella. Una mujer estaba en la pequeña cocina de la casa. Noté que ella era su mamá.